07/05/2012

¿Y luego de luego de luego de luego de luego de luego de luego, qué?


Hace tiempo que P y Kun habían comenzado a poner en práctica un experimento onírico que habían estado elucubrando noches y mañanas, intentando desentrañar los misterios que ocurrían en esos momentos luego de cerrar los ojos casi al mismo tiempo y antes de abrirlos nuevamente, narrando sus sueños, e intentando hallar los invisibles filamentos que los conectaban y daban algún lejano indicio de esa oculta conexión.
Esa noche, como tantas otras noches antes de quedarse dormidos, dijeron sus oraciones e hicieron las visualizaciones para inducir el sueño en el que se encontraran. Primero, con los ojos cerrados aun en el estado de conciencia cerebral, se proyectarían a sí mismos como esferas resplandecientes de energía violeta, luego, adentrándose un poco hacia el subconciente, las esferas comenzarían a vibrar tan alto como pudieran y a elevarse hacia el negro cosmos, abandonando de a poco el cuerpo físico relajado en la cama, con los brazos entrecruzados, y finalmente, de una manera casi imperceptible, caerían allí, en ese espacio tan grande como infinito, donde la verdadera aventura de encontrarse comenzaría.
P le da a Kun un papel con unas líneas que acaba de escribir; dice: 
“Cuando desperté, todavía allí estaba el dinosaurio”
y Kun lee:
“Cuando aquella otra tarde desperté de una siesta inducida por una hipnosis que me provocaba el goteo incesante de una canilla mal cerrada en el baño, que atravesaba toda la sala, el comedor y llegaba hasta la cama en la que me encontraba acostada, abrí los ojos producto del sobresalto causado por un extraño y peculiar sueño que aún palpaba a flor de piel...”
Comienza el sueño.

13/04/2012

Vida y obra de un ser llamado Serafindo

Señores, soy Serafindo

Yo me llamo Serafindo

Yo soy serafindo,

Habitante del cañón

Soy un hombre sincero

Guiado por mi corazón

Señores, soy Serafindom

El dueño del cañon.


Tengo un rancho viejo

Tengo un rancho viejo

Tengo un rancho viejo

De adobe y de cal

Vivo con mi chinita

Chinita de mi corazón

Tengo un rancho viejo

Más viejo serás vos


Estoy cultivando fresas

Estoy cultivando fresas

Estoy cultivando fresas

Que en verano comeré

Fruto de esta tierra

Que alimenta mi corazón

Estoy cultivando fresas

Y una te convidaré


Mientras sigo engordando el nido

Sigo engordando el nido

Sigo engordando el nido

Que el invierno ya llegó

Tengo algunos leños

Para calentar mi corazón

Sigo engordando el nido

El nido del amor


Voy disparando flechas

Voy disparando flechas

Voy disparando flechas

La misma que te clavé

Flechas envenenadas

Tienen punta de corazón

Voy disparando flechas

La misma me clavaste


Sigo esquivando tiros

Sigo esquivando tiros

Sigo esquivando tiros

Pero alguno me dará

Esos hijos de puta

Apuntan a mi corazón

Sigo esquivando tiros

Pero alguno me dará


Mientras sigo, sigo enloquecido

Sigo, sigo enloquecido

Sigo enloquecido

Enloquecido como ayer

Raíz de esta locura

Que emborracha mi corazón

Sigo, sigo enloquecido

Sigo, sigo enloquecido

Sigo enloquecido

Enloquecido por su amor

Todo es vanidad

“Vanidad de vanidades, todo es vanidad”, Eclesiastes.


Todo es vanidad

Todo es vanidad

Todo es vanidad

Todo es vanidad


Simple vanidad

Pura vanidad

Lisa vanidad

Llana vanidad

Bana vanidad

Vana vanidad


Todo es vanidad

Bajo el sol


Es la caridad

y la humildad

Lo que nos dará

la felicidad


La simplicidad

Que hay en la bondad

Nos acercará

Hacia la verdad


La fragilidad

De la humanidad

Es su debilidad

Por la falsedad


Pues todo es vanidad

Bajo el sol


La rivalidad

En la adversidad

Alimentará

La agresividad


No es con terquedad

Ni hostilidad

Que se curará

Nuestra soledad


Con austeridad

Y pura voluntad

Se atravesará

Esta tempestad


Ya que todo el vanidad

Bajo el sol


La conformidad

Es mediocridad

Es lo que nos da

Esa frialdad


Deshonestidad

Individualidad

Es la discapacidad

De esta sociedad


Es la necedad

Y la ansiedad

Lo que nos llenará

De esta enfermedad


Mas la necesidad

De sinceridad

Nos conducirá

A la comunidad


Con afinidad

Y generosidad

Se basamentará

Nuestra amistad


Aunque sea vanidad

Todo vanidad

Es que yo quiero

Seguir cantando.

Para el caminante

“Para el buen caminante no hay senderos ni destinos”, Lao Tse, Tao Te King


Voy, voy, voy caminando solo

Viajando tranquilo

Nada es como antes


Pienso cuánto tiempo estuve dormido

Ahora estoy despierto volando del nido

Guiado tan solo por el puro instinto

Pues para el caminante no hay senderos ni destinos


Yo soy, soy tormenta del cielo

Yo soy nube y peregrino

Estoy morando en los valles


Ríos y montañas son nuestro cobijo

Ya no paso hambre, ya no tengo frío

Paso unos días, sigo mi camino

Pues para el caminante no hay senderos ni destinos


Es simple y natural como ver salir el sol

Tan simple y natural como ver ponerse el sol

Simple, simple y natural

23/03/2012

Acá en ningún momento, ahora en ningún lugar

Al atardecer llegamos, Yagui y yo, al pueblo, luego de haber caminado durante días o semanas. Casualidad o no, este era el lugar al que teníamos encomendado llegar. Es un pequeño poblado entre las sierras. El aire que se respira es puro y las colinas están vestidas de bosque.
Vemos a los primeros pobladores caminando a un costado de la calle de piedra. Algunos salen del bosque con un atado de leña al hombro, otros, trayendo pieles o cosecha de frutas.
Durante los días que venimos viajando, estuvimos escuchando una música dulce de guitarra en el aire; desconocemos su procedencia. A medida que nos adentramos en el pueblo y llegamos a la plaza, vemos bajo un árbol, al trovador, autor de las melodías y de las historias que vamos forjando en el camino, la música de fondo que escuchamos y que va contando las aventuras de nuestros sueños.

Estos dos amigos
Que vienen llegando
Es largo su viaje
Jamás ha comenzado
Cargando su cuerpo
Llevan entre los brazos
Ya desde lejos ellos
Veo que van llegando
Traen los pies cansados
Siglos de andar a cuestas
Siglos de estar cantando
Soy trovador de aventuras
Algo de juglar y payaso
Voy narrando su historia
Sin risa ni llanto
Solo una pasión calma
Colma el negro manto
De la noche ellos caminan
Mientras de día yo callo
Como si yo mismo fuera
El autor de este canto
Pero es que sus aventuras
Solas se van narrando
Yo de paso los miro
Y comento mientras tanto

Yagui, siempre acorde a su cualidad de observador, apuntó un dedo hacia arrba y señaló:
-Mirá el cielo rosa dorado.
Tres rayos golpeaban contra las nubes y torcían su rumbo. Otras nubes, azules, naranjas y verdes, parecían recostarse sobre el respaldo del cielo como una tela fresca que estaba siendo pintada en ese mismo momento, a medida que se desplazaban con un viento violáceo y amarillo. Entre estas, nuevos surcos de color se iban formando con el trazo de un pincel, modificándose suave y constantemente con el accionar de la mano del Gran Pintor, que aguardaba desde su invisibilidad.
-Será mejor que vayamos buscando un lugar para dormir antes que caiga el telón negro.
Reanudamos nuestra marcha luego de la pausa. En las primeras casas que aparecieron, llamamos a la puerta pidiendo alojamiento, o en su defecto, un trozo de pan.
Caminamos por un sendero de chacras y conseguimos que nos dieran un poco de queso y algo de leche con miel. Pero por el momento, no teníamos suerte con el hospedaje. Quizá se debiera a que llevábamos meses sin bañarnos ni afeitarnos y que nuestro aspecto y aroma intercedía en nuestra contra. No obstante, seguimos avanzando.
Las casas comenzaban a presentarse de manera más espaciada hasta que casi desaparecieron. Nos sentimos cansados de tanta caminata, aunque al menos, algo habíamos comido. Eso nos dio un poco de fuerza para continuar el camino hasta el próximo poblado.
Caminamos varios kilómetros antes que aparecieran las primeras luces desde la ruta. Al parecer, no se trataba de otro pintoresco pueblo como el que habíamos dejado atrás, sino que se trataba de una ciudad. Al adentrarnos, nos hallamos dentro de un barrio industrial, oscuro y algo tenebroso. Las calles estaban sucias, repletas de basura y otroso desperdicios. No había ningún hueco, baldío, puerta o ventana sin enrejar o alambrar. Habíamos llegado muy tarde, y a esta altura, estábamos exahustos y necesitábamos sitio para descansar.
Luego de andar un poco más, dejamos la zona industrial para adentrarnos en un barrio residencial, muy distinto al anterior. Nos paramos frente a una gran casa, una mansión detrás de una reja alta. Para nuestra sorpresa, la reja estaba abierta, levemente entornada. Eso nos hizo pensar que posiblemente allí seríamos bien recibidos. Pasando la reja, se abría una escalinata marmolada que se curbaba en su ascenso hasta una gran puerta doble de madera maciza y grandes trabajos con metal. Todo alrededor, un tupido jardín con plantas exóticas que se interrumpían solo en el camino hasta la entrada. Pasamos y al llegar a la puerta, llamamos.
Luego de un instante, la gran puerta se abrió y una señora apareció exclamando:
-¡Shakhim Shakham, hermanos Yagui-Yago! Los estábamos esperando.

09/02/2012

--infinita empatia--



Nos percibimos, se puede sentir y escuchar. A cualkiera s/q hable o este cerca, El sonido de los "pensamientos" aturden en la multitud. 



El echo de que todos/todo seamos lo mismo, las vibraciones de los cuerpos ajenos resuenan en nuestra piel. Una sintonia que nos llama, de estas vibraciones, que interpreta la mente, vienen los vínculos, amistad, amor, rechazo, comodidad (formas de empatia). Nos linkea con kienes debemos perfeccionar nuestro ser y el del otro. Asi como los átomos se comunican para unirse, los animales; plantas, minerales, universos. Esto conforma otra cosa, que esta en constante crecimiento, nos obliga a cambiar, a mejorar este mecanismo.


. "..." . 



producto de la unión de la luz y la tierra.

algo a lo que pertenecemos, el entenderlo nos da su rastro. En lo que nos desarrollamos y transformamos, 

 capaz de atravesar el universo con su energía, nos reta a proyectarnos.

Madre inmortal que reclama nuestro amor.



. "..." . 



trata de manifestar su manera de percibir la realiadad, como lo que es, podria ser, ha sido, o quiera que sea, esa es su habilidad, ese su deber.

El mismo ser a partir de variables, todos buscan lo mismo en una cantidad infinita de posibilidades como la cantidad de personas que existiesen. El Fin, la capacidad plena del ser. a partir de una comodidad absoluta con el entorno, el desarrollo y la evolución de que un día un ser lo pueda concretar, y ese ser debe ser un todo, construido a partir de cada variable, y dispersando otras direcciones. todo y cada uno es un sol conformado por la misma infinidad de variables.




"... la razón es infinita, el Hombre  irracional..." 
Un Holograma proyectado,  sobre este cuerpo opaco. Una imagen en movimiento de algo que paso hace mucho tiempo.



04 febrero 2009